Sierra morena (Pensamiento matemático e inteligencia social)

Por: Miguel Angel García Romero
Sierra morena Pensamiento matemático e inteligencia social ¡Tan, tan, tan, tan!... todos al patio ya sonó la campana del recreo

Hoy vamos a platicar sobre Sierra Morena, una ronda mexicana que poca gente conoce, la mecánica es muy simple, tomados todos de la mano, cantan mientras giran hacia la derecha, a la mitad del canto se gira hacia la izquierda, y al concluir el mismo todos se abrazan. La oportunidad que brinda este juego nace al observar que los niños al abrazarse, lo hacen sin importarles el número resultante de los que conforman el abrazo, es decir en ocasiones se abrazan dos por acá, otros tres por allá, en grupos de cuatro, etc.

 GIRANDO A LA DERECHA  

Sierra Morena que viene bajando  
Cuatro borreguitos y un viejo arando

GIRANDO A LA IZQUIERDA  

Se queman, se queman las calabazas  
 El que no se abrace se queda de guaje.

Si agregamos una indicación numérica, por parte del docente, justo antes de concluir el canto, los niños se abrazarán según el número indicado, es decir justo antes de la palabra “guaje”, el o la docente puede decir “cuatro” y los niños se abrazarán en grupos de cuatro; así sucesivamente la indicación puede variar “tres” “seis”, etc. Muchas cosas comenzarán a suceder conforme avanza el juego, como que los niños más tímidos comiencen a buscar con quien emparejarse, o comiencen a ser buscados por otros para ser abrazados.

Suele suceder que el resultado no sea el esperado, es decir no sabemos si quedará un grupo o dos, conformados por el número de alumnos que se indicó; pero otros grupos quedarán incompletos o excederán el número solicitado, y por supuesto que algún alumno quedará solo.

Es precisamente a esos niños, que por timidez o falta de habilidad han quedado en solitario, a los que se les puede encargar la tarea de contar en voz alta, cómo quedaron conformados los grupos para ver si cuentan con el número de integrantes que se indicó: De esta forma se lleva a cabo la resolución de un problema –no un ejercicio matemático- a través del conteo, a la vez que se propicia el desarrollo de la inteligencia social.

Es así como Sierra Morena se convierte en una estrategia didáctica para que las niñas y los niños puedan establecer relaciones vivenciales con los primeros números a la vez que, en lo referente a las relaciones sociales, rompen las barreras preferenciales (de abrazarse siempre con el mismo compañerito), para resolver el reto de abrazarse con un grupo más numeroso. Además que las niñas y los niños tímidos terminan por ejercer un liderazgo (rol muy protagónico) y resolver los problemas por conteo.

Ya lo mencionó Irma Fuenlabrada en su libro ¿Hasta el 100? ¡No! ¿Y las cuentas?... ¡TAMPOCO! Entonces… ¿QUÉ?: La tendencia en el nivel preescolar parece ser, ampliar la serie numérica de manera memorística como si ese fuera el reto. Poder contar, para niñas y niños, debe representar una herramienta que ellos puedan emplear para resolver situaciones retadoras, que por sí mismas les encantan, y si a eso le sumamos la música y el juego les aseguro que será mucho más divertido.

Por el momento me despido esperando nos veamos nuevamente Al toque del recreo.

Miguel Angel García Romero es Licenciado en Educación Musical por la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana (UV), compositor de música popular, recopilador y creador de música y cuentos para público infantil, maestro de música en el nivel básico (SEV), director y fundador de la Orquesta de Flautas Barrocas de la ELMIVEC (Escuela Libre de Música del Instituto Veracruzano de la Cultura) y creador de los talleres sobre música corporal: “Chiflando y Aplaudiendo” y “Yo tambor”. Actualmente realiza un trabajo de investigación sobre la música corporal y su incidencia en el desarrollo de las inteligencias emocional y social.



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