Porfirio Dominguez Vélez

Porfirio Dominguez Vélez Este personaje, un tanto desconocido para la historia, nació el 15 de septiembre de 1899 en San Juan Coscomatepec, Veracruz. Fue hijo de Tiburcio Dominguez y Micaela Vélez, quienes formaban una familia humilde que sobrevivía de cultivar sus pocas tierras y a veces las de alguien más para sostenerse. Don Porfirio ingresó a la escuela, pero solo estudió hasta el cuarto año de primaria, ya que los recursos de la familia eran demasiado escasos y tuvo que abandonarla, para ayudar en el campo y así mejorar un poco la economía familiar.

Desde niño notó que los campesinos sufrían mucho a causa de la falta de tierras; que sus jornadas de trabajo eran demasiado largas, con salarios muy malos, suficientes apenas para no morirse de hambre. El maltrato y la humillación eran el pan de cada día para los campesinos, ya que los patrones les daban trabajo solo cuando les convenía y al terminarse el trabajo eran despedidos, tenían que emigrar a otros lugares en busca de sustento y eso les ocasionaba que pasaran con sus familias tiempos de hambre.

Porfirio Dominguez Vélez‏ creció con esas circunstancias; siempre mantuvo la idea de ayudar a los campesinos y cuando tuvo la edad e influencia suficientes, empezó a organizar a los campesinos para que se convirtieran en dueños de sus tierras y dejaran de trabajar para alguien más.

En 1927, a la edad de 26 años, se casó con Doña Bárbara Sánchez Milliam, de 18 años, con quien tuvo siete hijos. Con más energía se dedicó junto con los campesinos a conseguir esas anheladas tierras, que en su mayoría estaban sin trabajar por parte de los aún terratenientes, gente que no querían el reparto o la devolución de tierras que los años anteriores a la revolución, se habían apropiado de manera ilegal sus antecesores. Estaban decididos a acabar con quien fuera que las reclamara para sí, de la manera que fuera necesaria.

La revolución había terminado hacía algún tiempo, pero no a todos lados había llegado la justicia ni el reparto de tierras, así que, Don Porfirio y su gente campesina decidieron darlo todo por tierras. Armados, al igual que los matones pagados por los terratenientes, empezaron una serie de escaramuzas, ya que los terratenientes se negaban a dejar las tierras, aún cuando no las hacían producir.

Cuando los campesinos lograban apoderarse de tierras, las repartían entre ellos y formaban un ejido, después se formaba otro grupo listo para volver a combate de ser necesario, con la finalidad de lograr obtener más tierras que por derecho se merecían, pero al no haber ley que se las diera, las tendrían que tomar por la fuerza, tal como les fueron arrebatadas a sus antecesores.

Entre los muchos ejidos que fundó Porfirio Dominguez Vélez‏ con su gente, se encuentran el ejido de “Cerro Azul”, en El Palmar, municipio de paso del macho, “El Triunfo” y “Buenavista”, en el municipio de Tepatlaxco y “Matatluca”, en el municipio de Zentla, entre algunos otros.

Fue así como el 24 de junio de 1940, Don Porfirio y sus acompañantes José Quezada, Antonio Valerio, Gabino Galván, la señora Trinidad Juárez, Esteban Juárez y Angel Moctezuma, se dirigían a una junta a Tenejapa, una población cercana, cuando fueron atrapados en una emboscada preparada cerca del lindero de El Zapote, por más de 30 hombres armados.

Aproximadamente a las 9 de la mañana, fue la hora en que montados a caballo, fueron sorprendidos por el fuego enemigo, por lo que no les dio tiempo a organizar una defensa, en esa emboscada murió Don Porfirio y tres personas más, los demás lograron escapar a la lluvia de balas que los seguía.

Los caídos fueron enterrados en Cerro Azul y sus tumbas se encuentran junto a la primaria que hoy lleva el nombre de “Porfirio Dominguez Vélez". Se les conmemora los días 24 de junio de cada año, no solo a él, sino a todos los que valientemente apostaron sus vidas para forjar un mejor mañana a sus familias.




© 2012-2018 Destinoveracruz.com. Algunos derechos reservados.